24/01/12

Hola, soy la inercia que engulle todo.

El no poder aguantar lo que me rodea. El querer empezar a gritar como si todo fuese a terminar. No quiero. No quiero. No quiero. No quiero. No quiero. ¡NO!

Cada vez que respiro siento ansia de vomitar al mundo, cada vez que salgo a la calle tengo ganas de huir corriendo, pero siento que mi cuerpo no da más de si, que ya no quedan fuerzas para seguir luchando, ni tampoco nadie quien merezca esta venganza.

Joder, no sabéis cuanto me gustaría empezar otra vez de cero para no encontraros ni en el jodido autobús. Pero es lo que he conocido desde que era pequeña, la única mierda estable que encuentro en la vida, porque siempre están ahí y siempre tengo que volver. Hacen que me sienta una desagradecida, una inconformista, una quejica, una niña... Me demuestran día a día que son pura imagen, una cara sin alma.

Nunca se dan cuenta que solo hacen las cosas que se consideran "normales", que son manipulables y manipuladores al mismo tiempo, que no piensan luego no existen (ya me gustaría a mí que no existiesen, maldito juego de palabras), ni tienen sentido. O a lo mejor soy yo la que cada vez entiende menos todo y a la que le consume más lo que le rodea.

Me considero una persona pasajera, una nómada, sin embargo permito que todo lo estable invada mi vida, y es que soy una idiota, tonta, por informar mal a la gente, por invitarlos a venir conmigo cuando sé que no quiero estar con ellos, por ser una jodida envidiosa con todo... En fin, odio al mundo.

Pero he de admitir que no es eso lo que realmente me daña, sino, el echo no poder ser feliz con dos tonterías, sabiendo que todo va mal. Envidio como hacen que no les importe nada, como se arreglan bien entre ellos, y envidio como les agrada el simple hecho de disfrutar de la vida sin querer mejorar nada, ni cambiar las cosas, personas... Se satisfacen al luchar contra tópicos, no quieren encontrar lo mejor, sino que se conforman con mejorar con causas en las cuales tienen las de ganar, y si alguien se mete con ellos nunca salen mal parados porque tienen el discurso de defensa aprendido de memoria.

Efectivamente, es eso, tan solo eso lo que me puede, lo que me consume, lo que me vuelve loca y lo que me tiene desesperada, que son felices, FELICES, sin molestar, con lo que tienen, sin querer mejorar ni como persona ni como alma. Pero son FELICES. Y yo no puedo serlo. La ambición me corroe por dentro, nunca tengo buenas intenciones y me privo de las ventajas que puedo sacarle a mi propia vida.

A la mierda, no tengo un buen día.

04/12/11

El mundo tras el cristal.

Esto de evadirme de todo, de no depender de nada, el querer ser yo misma sin influencias, me consume por dentro. Y es que no lo consigo, me hes imposible, y evidentemente, me ahogo. Mañana voy a tener que volver al infierno para volver pasado y aparentar que nada se ha movido. Me entran venadas de aquí te pillo, aquí te mato, de cogerlo todo y escaparme, ataques de locura de las cuales luego me preocupo. No suelo querer estar con la gente en general ni con nadie en particular, lo único que me consuela es que poco a poco nos vamos consumiendo todos, que algún día esto se va a terminar y que todos y cada uno de nosotros nos quedaremos a la misma altura. Y así sucesivamente.

09/11/11

Go on...

Tanto tiempo sin acceder a este blog que se me hace raro escribir. Ultima entrada: en julio. Pues sí que ha pasado tiempo desde entonces. Tiempo y una neumonía... Porque la recaída que nombraba en mi última entrada en realidad solo era el comienzo de 10 días con fiebre de 39-40 ºC. Y así, después de un largo verano con neumonía, viaje de estudios, juergas, y más juergas, llegó la hora de dar comienzo al nuevo curso.

Nuevo curso, nueva vida. Este año toca ir a la universidad, he cambiado de casa, de provincia, de todo y acabo de emprender un nuevo camino a la supuesta felicidad. Lo que pasa es que todavía no estoy acostumbrada a hacer los trabajos de la "uni" en casa, por lo cual voy bastante retrasada respecto al grupo. De momento he hecho dos exámenes y los dos he aprobado con una nota bastante justa, así que tendré que espabilar. También es importante aprender a no exigirme demasiado, como solía hacer el año pasado, y valorarme un poco más a mí misma y a mi trabajo.

Aunque me encuentre bastante mejor en ésta ciudad completamente anónima en la cual puedo caminar sin que nadie percate mi presencia, he de reconocer que hecho bastante de menos a mi pueblo, a mi gente, a ese apoyo que antes tenía y que ahora me hace sentir vacía cada vez que vuelvo y veo que las cosas están cambiando porque casi todos hemos abandonado nuestro hogar. Aún así, aunque sea un precio bastante caro, voy a seguir, seguir, y seguir. Hasta el infinito y más allá... Voy a construir un entorno nuevo, amistades nuevas, y probar todo aquello que todavía me queda por saborear.

Mirar siempre adelante.

29/07/11

Error 404

Hoy he tenido una recaída en mi interior. He pensado más de la cuenta entorno a lo que me rodea y he empezado a sacarle fallos a todo y a todos, hasta terminar llorando desconsoladamente por ver todo negativamente. Además, pensaba salir de fiesta pero mis planes se han ido al garete ya que no me encontraba de humor.

Y ahí apareces tú. Te cuento todo lo que me pasa vía ordenador y te digo que me voy a la cama, pero una y otra vez, empiezas a insistir que no me puedes dejar así, y que me quieres ver. Después de media hora insistiendo, al final cedo y quedamos.

Lo único que me queda decir es que ya es tarde para desengancharme de ti, que ya te has vuelto en una dependencia, y ahora que no podemos vernos hasta el domingo, tu ausencia va a resultar cruel. No quiero caer otra vez, pero ya es tarde.

26/07/11

Complete control.

Me convierto jodidamente insoportable cada vez que trato tener todo lo que me rodea bajo control. No quiero sufrir, pero se me da mal fingir. Por eso, cuando parece que estoy bien, estoy realmente bien, y cuando piensan que me encuentro mal, suelo estar bastante descompuesta por dentro y no hago caso a nada que me rodee, tan solo a mí misma. Es un trastorno obsesivo, una necesidad de tener todos los minuciosos pasos y acciones bajo control, en la palma de mi mano. No soporto que se me vaya la situación de las manos.

*

Y aquí dejo una canción que no tiene nada que ver con la entrada:

11/07/11

Ni te lo imaginas

Sabes todo sobre mí,
pero no sabes cuánto te deseo.

04/07/11

"Pensar que no hay vuelta atrás...

...sentir que pierdo todo lo que tú me das. Despertar sin ti, cambiar nuestro plan, vivir un deja vú infinito. ¡Contigo en todas partes!"

La primera relación formal en mi vida. O al menos eso es lo que quiero creer, aunque se les puedan llamar relaciones a mis aventuras anteriores. Mil y una dudas encima de la mesa, pero hay que seguir siempre adelante. He descubierto mi faceta celosa, que va más alla de lo que me esperaba; y la cariñosa también, porque aunque pensase que no existía, ahí está. Estoy aprendiendo a querer, a preocuparme, a cuidar de los demás, a sentir como persona y no pasar de todo y todos como estaba acostumbrada antes, pues tan solo vivía en el planeta de los deseos y los placeres. Sin embargo, ahora me he convertido más sensible y estoy aprendiendo a ser humana.

Siempre pienso que la vida es cuestión de etapas. Por ello, ha comenzado una nueva era en mi vida, pues la anterior estaba estancada en una rutina insufrible. Tan solo me queda decir sí, ¡quiero seguir adelante!

17/06/11

Everything we do it's better when we're two.

15 de junio - 5.30 p.m. [Estado: Nerviosismo constante en el aire]

Era el día clave y la hora clave. Estaba a un minuto de encontrarme contigo. Era el señalado "gran día", el día en que íbamos a dar un paso más allá e íbamos a salir de ese ambiente informal de alcohol que abunda los bares todos los fines de semana.

No sabía exactamente lo que iba a sentir en ese momento en que nos íbamos a encontrar, pero allí iba yo, inerme, aunque decidida.

Vibró el móvil. Había llegado la hora. Salí a la calle y me dirigí al cruce en el cual teníamos decidido encontrarnos. Me persiguió una amiga, pero le supliqué que se quedase donde estaba, e inesperadamente me hizo caso. Era obvio que había comprendido lo importante que era para mí que todo saliera bien.

Me paré a esperar en el cruce, pero en dos minutos alcé la mirada y ahí vino el coche verde esperado. Se paró a mi lado, y no dudé ni un segundo en subir.
-Buenas tardes.
-Hola.
Parecías tan cortado... Pero yo tampoco me quedaba atrás. En fin, tal para cual.

Y así, poco a poco rompiendo el hielo, emprendimos el camino hacia la felicidad. Me gusta sentir tus labios, perderme en tus ojos, notar enloquecer tus brazos en mi cintura, acariciar tu cara... ¿Quién me diría a mí que tras esta fachada insensible pudiese haber algo que sintiera? O mejor dicho, ¿quién me diría a mí que iba a encontrar a alguien capaz de hacerme sentir cariño, felicidad, todo?
"No te enamores nunca." me recomendó un amigo. Estoy empezando a temer su recomendación.

03/06/11

Mil sonidos en el aire.

Tan solo tu presencia me inquieta. Pensar en ti remueve mis interiores, cada decisión que tomo se convierte en una incertidumbre. Tu ausencia en esta presencia voluntaria es como si me quitaran la posibilidad de respirar. No puedo seguir con esto, quiero que termine todo y me pierda... Me pierda en la noche, en la oscuridad.

24/05/11

Las últimas cenizas del curso...

Ya se está terminando lo que comenzó con tantos temores hace nueve meses: segundo de bachillerato. Hace mucho que no me ponía a escribir aquí con ímpetu y ganas, y es que parece ser que he perdido la inspiración entre tanto libro y trabajo forzado. Todos me dicen que ya ha pasado lo peor, la tormenta ha saciado su sed, pero aún nos queda un bache que determinará nuestro futuro cercano: la selectividad. Sin ella, muchos de nosotros no podremos cumplir nuestros deseos. Y sí, realmente digo deseos y no sueños porque no considero que los estudios que vaya a hacer el año que viene sean realmente mi sueño. Soñar es libre, y mi imaginación va más allá, no se limita a 6 tópicos.

Pero, dependo igualmente de la selectividad. Además, en mi caso no basta con aprobar, porque puedo quedarme fuera, sin poder estudiar lo que yo desee. Tengo que sacar una nota media de 11/14 mínimo. Tengo que sufrir la discriminación intelectual que todo el mundo acepta sin rechistar y ver cómo caen en picado los objetivos de estudiar, por ejemplo, medicina, o cualquier otro título que tenga mucha demanda y seleccione sus alumnos con el criterio de la nota, entre aquellos que no pueden conseguir un maldito número.

Y sí, he dicho discriminación intelectual, pero no del todo. En realidad, el grado de intelectualidad no se mide mediante la habilidad de hacer exámenes. Va mucho más allá. No basta con saber todo, sino con tener interés por lo que sabes y lo que es aún más importante, el poder opinarlo y valorarlo. Porque no hay que quedarse con lo que nos venden en sí, hay que explorar más allá, gustar saber, disfrutarlo. Masticar lo sabido, y darle un par de vueltas antes de tragártelo. Hacer girar el mundo.

Sin embargo, el colegio nunca nos ha enseñado ha hacer eso. Allí, basta con acudir a clase, sentarse en nuestro pupitre, afirmar con la cabeza toda la información con la cual nos bombardean y engullirla tal cual nos la han dicho. Y si la escribimos en el examen con el mismo orden y precisión (no digo con las palabras concretas, sino que con la misma estructura) que está explicado en el libro, mejor nota obtendremos. Sin olvidarnos de ningún detalle, claro está. Cada detalle olvidado lo penalizarán un 0,2.

Me parece que cada vez es más evidente el desfase que hay entre la sociedad y el sistema educativo. La sociedad de hoy en día nos exige autodeterminación, ser nosotros quienes controlemos nuestras cosas y no los demás. Sino, nos perdemos fácilmente, entre las infinidades de fraudes que existen. No obstante, el colegio nos sobreprotege, nos obliga a que confiemos en ellos, hagamos las cosas tal cual las quieren, porque, aunque digan que no, todos sabemos como le gusta a cada profesor que hagamos sus exámenes, y siendo un poco sensatos, hacemos a cada uno de ellos del modo en que les gusta, así obtenemos la mejor puntuación posible. Además, he oído demasiadas veces que las discusiones las dejemos para otras horas, es decir, que si queremos poner en duda algo que nos dicen, lo discutamos fuera de clase, porque sino perdemos el tiempo y hacemos perder a los demás.

Pero en todo esto, hay una característica un tal curiosa que hace pensar. Los profesores que nos exigen estas cosas son de más de 50 años de edad. Muchas veces percibo como los nuevos maestros que entran a la institución vienen con aires renovadores, nos comprenden más e incrementan nuestra curiosidad de una manera inconsciente. Nos hacen amar su asignatura, sin apenas darse cuenta de lo que están haciendo.

Quizás, la explicación a todo esto será que al ser jóvenes, siempre nos mostramos como innovadores, luchadores, queremos cambiar lo que ha existido antes para crear nuestra minúscula revolución, y arreglar el mundo. Hay veces en los que parecemos imparables, nos creemos invencibles.
Por otro lado, a los profesores en avanzada edad, se les ve que han acumulado una frustración tras otra en este mundo en que las ideologías y los modos de vivir cambian tan rápido. Ellos siguen creyendo en la fuente de luz de esperanza que tenían cuando eran jóvenes, pero lo que pasa es que esa luz que en su tiempo era blanca, se ha convertido en amarilla, y ya no brilla tanto, porque las circunstancias han cambiado y los problemas de hoy en día requieren una solución diferente de la que les daba su luz.
A lo mejor, esto puede ser la explicación por la cual nos apalancamos con el paso de los años. Nos estancamos en el: "A ti te da lo mismo y a mi no me importa." Pero no basta con entender el problema, hay que ir más allá y tratar de solucionarlo. Abrir los ojos y actuar, porque, volviendo a lo que he mencionado al comienzo de esta entrada, no simpatizo con la idea de que nos limiten nuestros deseos por un número que supuestamente muestra nuestra inteligencia.

Stop, stop, stop, recapacitemos todo lo escrito. Por hoy lo dejo aquí, es un tema que requiere mucha reflexión.

19/05/11

Fronteras

Una gran manía del ser humano es clasificarlo todo. Las ciencias en sí, como la biología, son grandes clasificaciones. Consisten en organizar los elementos que existen, como por ejemplo, los animales, en mamíferos, aves, etc. De este modo creamos límites, fronteras. Ciertos tipos de objetos serán algo específico hasta llegar a un punto, y de ahí en adelante, serán ya de otra clase.

La intención era escribir sobre tus labios, que me parecen fronteras, pero que no están prohibidas atravesarlas. Lo que pasa es que me he perdido en el camino.

Me estoy volviendo loca, sé que voy a caer, y no quiero.

30/04/11

Que bonito es el amor, cuando sólo sabes odiar.

Me he dado cuenta de que no soy capaz de dejar que mis sentimientos vuelen. Soy una caja de dudas, apiladas una encima de otra, y los sentimientos se encuentran dentro, encerrados, ansiosos por salir pero reprimidos. Vivo en mi mundo ínfimo, y me gusta tenerlo todo bajo control. Me han dicho demasiadas veces que soy muy calculadora, demasiado. O a lo mejor será puro egoismo. Me gusta tener el control de las situaciones que me rodean, y si no es así, ya no me llena. Bueno, o por lo menos, no estoy feliz ni conforme.

El amor me parece un juego. Un juego que puede resultar peligroso, pero que no lo es si se sabe cómo jugar. Hasta ahora sido caballito blanco (como cuando éramos niños y jugábamos al escondite, aquel que no perdía lo era). Siempre he sabido separar las cartas y reserbar las más fragiles conmigo misma, es decir, siempre he guardado el corazón y he jugado con el deseo.
Lo que pasa es que el tiempo también pasa, y ya sabía que algún día me iban a pillar con el corazón en la mano y me iban a decir: ¿juegas o pasas? Terminé jugando. Una vez de que el juego empieze, hay que acabarlo, pero ya no me quedan cartas del corazón para poderlos guardar bajo manga. No me queda otra opción que jugar con todas. Y esto no me gusta. No, no me gusta nada, porque veo que si sigo por este camino puedo llegar al extremo en el cual me encontraba el verano pasado y por el cual era capaz de... Todo. Todo por seguir adelante o olvidarte de una vez por todas. Cualquier cosa, todo y nada a la vez. Todo sin pensar nada, nivel de la elaboración de ideas en mi cabeza: 0%. ¿Dónde estaba el límite de mis actos? ¡No existía! Había perdido la cabeza por completo. Y si sigo con esto, me veo encaminada a terminar así. Más de lo mismo.

Por eso a veces me digo a mi misma que es mejor dejar todo de lado e irme, acabar con esto, apagarlo todo ahora mismo. Enterrar las cenizas y tratar de dar fuego al sitio, para poder hacer así una vez por todas el famoso: "si te he visto no me acuerdo". Pero la realidad no es así, hay que enfrentarse y seré clara a tiempo, por una vez en mi vida. Mañana es el día indicado para ello, no habrá más semanas con la mente en... las fronteras de tu cuerpo.

Solo muere quien espera, que se muera quien espere...

22/04/11

Fitoexpress.

"Todo me queda grande para no estar contigo. Sabes que soñaré, si no estás que me despierto contigo. Este mar cada vez guarda mas barcos hundidos. Quiero mirar tus ojos del color de la Coca Cola. Porque escribo igual que sangro, porque sangro todo lo que escribo.
Me he dado cuenta cada vez que canto que si no canto no se lo que digo. La vida apenas solo dura un rato y es lo que tengo para estar contigo. Para decirte lo que nunca canto, para cantarte lo que nunca digo."

18/04/11

Tengo una extraña sensación...

Y es que no sé cómo sacarte de mi mente. Tengo un examen pasado mañana, me quedan dos días y no he empezado a estudiar. Me pongo a ello, lo intento, pero no puedo. Millones de tonterías abundan mi cabeza y no dejan sitio para nada más. Falta de concentración.

Fue un sábado divertido... Desde las 10 de la mañana tuve que ir a actuar en el pueblo de al lado. Iba a ser un día largo, pero me prometí a mí misma que a la noche andaría de bares allí y al volver a mi pueblo, me iría directa a casa. Nada de eso.
El día fue bastante bien, entre baile y baile, tomábamos un par de tragos. La comida exquisita. Y a la tarde más de lo mismo, hasta terminar un poco ebrios por la noche. A las 0:40 en punto, cogimos el autobús a nuestro pueblo. Ya era hora, estaba rendida. Aun así, no notaba demasiado mi cansancio por los efectos del alcohol. Llegamos hacia la una a los bares de mi pueblo, y pensé que sería mejor quedarme por allí, en la calle, hasta que se me pasase la borrachera y así ir bien a casa. Si entro bebida a la cama no suele haber quién me aguante los domingos. Por lo tanto, disfruté de la fiesta aquí. Hacia las 4 de la madrugada me planteé irme a casa, puesto que ya estaba bastante bien, sin embargo, había algo dentro de mí que me empujaba a seguir en la calle, así fue. Un rato con estos, otro con aquellos, me perdí por los bares donde se bebe sin sed, y allí apareciste tú. La primera vez que te vi, viniste pero estaba con unos amigos, y los tuyos se iban a marchar por lo que no pudimos hablar demasiado. No obstante, en la segunda ya nos perdimos. Serían como las 4.30 - 5 a.m. Ya estaban cerrando el bar donde nos encontrábamos, pero parecía que no tenias prisa, y yo... Tampoco. Fuimos los últimos en salir, nos echaron de allí literalmente. Pero yo quería seguir hablando contigo. No me gusta mostrarme demasiada interesada en algo, así que te sugerí que tus amigos estaban en un pub que se encuentra a unos 20-30 metros más allá. Te quedaste. 6 a.m.? Sería algo así cuando te dije que ya era hora para marcharme a casa, que estaba muy cansada, todo el día en la calle... No podía más con mi cuerpo. Me ofreciste un chicle de menta, y me dijiste que tu también te venías para casa. Vives en frente, si salgo al balcón puedo ver perfectamente tu casa. Estaba contenida. Íbamos caminando por las calles ocultas. Y así llegamos al cruce donde nos separamos bastantes veces últimamente. Ya acostumbrada a que no pase nada, a decir un simple adiós y que tengas una buena semana, nos quedamos los dos mirándonos fijamente frente a frente. Punto. Se había acabado la conversación y venga, estábamos los dos esperando a ver quien se despedía para irnos a casa. Yo lo tenía claro, no iba a despedirme. Y tu parecía ser que tampoco querías terminar así. Me atreví, di un paso adelante. 20 malditos centímetros nos separaban, 20 inseguros centímetros. 20 espesos centímetros que actuaban como una barrera. Nunca he tenido tantas dudas en un momento tan crucial. Tus manos fueron directos a mi cintura y nuestros labios se fusionaron ocasionando aun más dudas en mi mente. No podía seguir. Aparté mi cara. Las palabras están de sobra cuando hablan las acciones, lo sé. Pero es que sentía cargo de conciencia sabiendo que le podía hacer daño a un amigo tuyo, pues lo estaba pasando mal por nuestra ruptura (si se puede llamar así, porque nunca fuimos pareja oficial). Comprendiste en seguida el porqué de mi rechazo. Encontramos un lugar más tranquilo para hablar sobre ello. Pero un tema llevó a otro, y otro a otro... Y así hasta terminar revolviendo tu pelo, sentada encima tuyo, pasándote mi chicle boca a boca y luchando contra la duda, el arrepentimiento, el deseo, la decisión binómica entre el sí y el no, la incertidumbre, jugando con las manos, descubriendo tu cuerpo... hasta que amaneciera y huyera a mi casa, sin saber cómo terminaría todo aquello, y lo que es aún peor, sin saber cómo sentirme. Ni feliz, ni triste. ¿Confundida? Confundida era poco. ¿Culpable? No había hecho nada malo.

Me voy a estudiar, aunque: No me concentraré.

04/04/11

?

If I want someone, they don’t want me. If someone wants me, I don’t want them. If we both want each other, they live in narnia or some shit.

26/03/11

Trainspotting.

"Tomábamos morfina, diamorfina, ciclocina, codeína, temazepán, nitrazepan, fenobarbital, amital sódico, dextropropoxifeno, metadona, nalbufina, petidina, pentazocina, buprenorfina, dextromoramida, clometiazol... las calles rebosan drogas que puedes tomar para combatir la infelicidad... y nosotros las tomábamos todas. ¡Joder, nos habríamos inyectado vitamina C si hubiera sido ilegal!"

22/03/11

Maltrato animal


Observando nuestro entorno, se puede percibir evidentemente el sentido de superioridad del ser humano ante los animales e incluso ante la naturaleza misma. Esto se puede ver sobre todo en las casas y en las ciudades que están construidas en entornos en los que antes habitaban los animales. Sentirse más que las otras especies causa tener poca compasión por ellas, y esto, en algunos casos, puede derivar en el maltrato. Hay muchos casos de este tipo en nuestra sociedad, pero la legislación ha empezado a tomar medidas al respecto.

Aún así, parece ser que las medidas tomadas no son eficaces, puesto que nada ha cambiado. Vivimos en una sociedad dónde es muy difícil cambiar de hábitos. Sí, a lo largo de los años, maltratar a los animales se ha convertido en una costumbre. Gritar a un perro, pegarlo, tratarlo como sin o fuera nada e imponerle castigos crueles, como no darle de comer, se han convertido en actos que no impactan a la sociedad, que se puedan llegar a ver como normales. Además, los medios de comunicación nos siguen bombardeando con noticias de este estilo, hasta que llegamos al punto en que perdemos el interés. Sin embargo, no es tiempo para relajarse. Aunque no existan pruebas científicas exactas para saber cuánto llegan a sufrir los animales, es evidente que ellos también lo pasan mal, ya que se han hallado muchos casos en los que las mascotas han estado deprimidas o han perdido el pelo a causa del estrés.
Lo que pasa es que la raza humana tiene medios para establecerse a la cabeza del planeta Tierra. Es más, desde que somos pequeños podemos ver cómo tienen presos a todo tipo de seres vivos en zoos o circos y cómo los podemos controlar a nuestro antojo. Por lo tanto, sentimos que son dominables, poseíbles y menos que nosotros. Los adolescentes (y no tan adolescentes) encuentran divertido maltratar a un animal, y además, muchas veces demuestran así su valentía: atacando a indefensas criaturas.

Por lo tanto, teniendo en cuenta la situación tan normalizada en la que nos encontramos, es muy difícil solucionar el problema de un día para otro. Sin embargo, no creo que la lucha contra el maltrato y la violencia esté perdida, porque viendo cómo se están elaborando los métodos de marketing y los modos de impactar e influir directamente en la opinión pública de hoy en día, pienso que a la larga puede haber alguna campaña innovadora que trabaje la sociedad y que transmita un poco de empatía a la humanidad por las demás especies. Las ganas y el esfuerzo pueden llegar a dar su fruto si se hacen de una manera original. Todo es cuestión de romper con la monotonía.

21/03/11

Cuestión de manos


-A ver, es que tienes que tener en cuenta varias cosas. Mira, primero...
-¡Ala! ¡Qué manos más pequeñas tienes! Yo las tengo más grandes que las tuyas.
-¡Que va! Oye, que yo no tengo manos pequeñas.
Joe que sí! A ver, comparemos. Eh, ¡pero no la pongas más arriba que la mía!
-No, no, tú la estás poniendo más arriba. Mira, así, palma con palma.
Ja! Te gané, mira mi pulgar, es más largo que el tuyo.
-Esto no puede ser, ¡estás haciendo trampa!. ¿Ya ves los demás? Son del mismo tamaño.
-Sí ya, lo que te gustaría a ti.
-¡Que sí! Es que la pones más arriba, míralo bien.
-Creo que eres tú quién está haciendo trampa e... Pero igualmente, el pulgar lo tengo más largo que tú. ¡Gané!
-Tonterías.
Holaa!
-¿Quién es?

[...]

Ácido fluorhídrico


El ácido fluorhídrico es un compuesto químico formado por la combinación de los átomos de flúor e hidrógeno. Debido al diminuto tamaño del flúor y del hidrógeno, entre las moléculas del ácido fluorhídrico, se forman enlaces por puente de hidrógeno.

Este ácido es muy corrosivo. Hay que mantenerlo y manipularlo con objetos de plástico, pues corroe hasta el cristal. Además, es altamente peligroso para el ser humano. El mínimo contacto con ello requiere atención sanitaria. Produce quemaduras muy graves, y hay que tratarlo cuanto antes con un gel de gluconato de calcio. Si no se posee ello, citrato cálcico o lactato cálcico, y en el peor de los casos, es mejor que nada la leche. Esto se debe a que el calcio precipita con los fluoruros, facilitando la eliminación del flúor y del ácido mismo, pues se descompone.

En algunas películas de terror, como Saw VI, podemos ver ciertas escenas como el de un joven y su madre que están encerrados en una habitación, sin que sepan donde están y tienen en su "celda" un tanque que contiene esta substancia conectada a una palanca movible con las etiquetas "Vivir" y "Morir".
Espeluznante.
Fuente: Wikipedia

Quiero probar tus labios,,

14/03/11

Muera quien espere




"La sangre se ha teñido de rojo, para dejarse ver. Que transparente ya es el llanto, y a ese si que nadie le hace ni puto caso.

Déjame que te cuente de que color sonaran las calles, que alguien las a pintado de gris y no se ha dado cuenta nadie. Déjame que te levante la mirada y mires el cielo, que la han prendido fuego en una guerra al infierno. Déjame que te cuente los pasos que nos separan, déjame ver tus ojos bien abiertos contra la almohada. Deja que crea que no puedes dormir pensando en mañana, deja todo de lado, envuelve la piedra en un papel y rompe mi ventana.

Guarda el tiempo en un macuto, tus zapatos ahora son tu patria. Las fronteras son tus labios rotas en cada palabra. Miradas como sirenas que anuncian cualquier desgracia, tu silencio es el retraso, camina despacio: ¡rompiendo el camino!

Asustado y muerto de frío.

Déjame que te cuente los pasos que me arrastraban: a morirme de frío, a esperarte escondido entre coches vacíos, a dejarme sentir vivo otra vez en hoteles como mendigos, a despedidas de no querer, de lágrimas que nos hacen vivas, de volver y no encontrar, te siento enterrada en la habitación.

Déjame, hacer la guerra a lo imposible, cariño de un desafío. Moriré de gris, pero el cielo ¡al rojo vivo! Escribiré canciones de distancia que nos abrace...

No lloraré esperando eternamente, no moriré por ti de viejo. Me acercaré de cara con tu espalda, sabrás que tras de mi arden mil deseos en llamas. Y en llamas, besare tus sueños en las casas abandonadas. A patadas abriré la espera de tu mirada, despertaré temprano si duermo a tu lado cada mañana.

¡Solo muere quien espera
que se muera quien espere!"

01/03/11

Prejuicios

Si preguntas tal cual en la sociedad: ¿Creéis que tener prejuicios es bueno? Absolutamente todo el mundo te responderá: No. Pero esto solo ocurre en teoría. En práctica, las cosas cambian. Esa cosa que no es buena se convierte en algo a la que estamos sometidos todos y cada uno de nosotros. Además, la discriminación a causa de rasgos tanto físicos como psíquicos, no se ve como un prejuicio, sino como una pre-evaluación y quién no la haga, será el/la raro/a que tolera a esos que nadie quiere.

Viendo esto, alguien puede haber llegado a la conclusión de que sí, todos tenemos prejuicios. Y algún(a) astuto/a habrá pensado que sin ellos no podemos vivir, pues terminaríamos en cualquier lugar; y al fin y al cabo, lo que es más importante, en mala compañía. Pero quien haya llegado a esa conclusión ha optado un mal camino. Es decir, ¿qué es la mala compañía, estar al lado de una persona que no es muy popular? Hoy en día, lo más fácil en esta sociedad es escoger la opción intermedia. Si la escoges, acertarás siempre, pues te sugiere decantarte por las dos cosas sin moverte de tu posición. Cuando te conviene negro y cuando te conviene blanco. Es lo que hace la mayoría de la sociedad, pero a la hora de la verdad, no saben si pertenecen al lado blanco o al lado negro, no tienen ningún origen o principio. Y sin desviarnos demasiado del tema, volviendo con los prejuicios. Lo más fácil es rechazar a ciertas personas sin apenas tener contacto con ellas, tanto por su físico que por su carácter e inteligencia, y quedarte con la mejor parte de la sociedad, esos que parecen estar siempre bien. Y no solo quienes parezcan que solo están bien, sino que también con aquellos que están integrados en la sociedad, pues un marginado social, aun siendo muy buena persona, estará en una esquina y nadie querrá que lo vean con él/ella. Esta sería la opción intermedia de los prejuicios, es decir, que cada uno opte por lo que le conviene, sin mirar a los sentimientos de los demás. Pero una canción decía: Cada corazón merece una oportunidad. ¿Por qué no? No nos damos cuenta de que aprendemos más de gente que no es como nosotros que los que son igualitos a nosotros.

23/02/11

La gente idiota se siente a salvo...

"Me he mirado el esqueleto,
ya se que no soy perfecto.
Y eso me ayuda mucho."


03/02/11

One by one.

Se me hace tan raro pasar del negro al blanco una relación familiar... Una, una no, han sido varias. Vamos a empezar desde el principio.
Primero, me llevaba a matar con mi madre, hasta que no sé como fue, pero fui cogiendo confianza, contando mis temores y mis andares por el pueblo y ella también puso su miligramo. Una vez solucionado este gran problema que me ha costado la tira de años superarla, me siento como más libre. Puedo hacer más cosas a mi antojo sin que nadie me los prohíba, porque me he dado cuenta de que las consecuencias de mis actos afectan tan solo en mí misma. Por otra parte, he sacado la bandera blanca en la guerra entre mi primo y yo. Paso, o hablamos como personas civilizadas o no hablamos. Y ha tenido un buen resultado, pues ahora nos contamos hasta nuestras confidencias. Es decir, tengo una persona más al lado con quien puedo confiar y contar mis temores, dudas, etc.

Conclusión: he madurado.

Sí, es una conclusión bastante fácil de obtener después de haber leído todo lo escrito, pero no lo es tan claro cuando lo vives. Además, todavía hay muchos aspectos en mi vida en los que me comporto como si fuera una verdadera niña de 13 años y tengo un lado oscuro: la tendencia a planear la venganza por cada pequeña traición que me hacen.
Queda un largo camino por recorrer hasta terminar todavía con el periodo de la vida alocada, de las juergas y de los estudios, sé que la vida va a dar muchas vueltas, pero dudo seriamente de que cambie mi lado oscuro. Con lo que diré a continuación, no voy a tratar de justificar mi defecto, tan solo lo voy a admitir. Al fin y al cabo, nadie es perfecto.

23/01/11

.

El placer de desear e imaginar cosas imposibles.

20/01/11

Móvil

Y hoy ha vuelto a sonar mi móvil. Y he visto como aparecía el icono de mensaje mientras limpiaba mis gafas. He decidido no mirar el mensaje hasta que terminara mi labor. Al limpiar el primer cristal, lo primero que me ha venido a la cabeza es que ya llevamos mes y medio sin hablarnos, sin saber nada el uno sobre el otro. Que a lo mejor me echarás de menos, que te habrás acordado de mí y querrás saber si vivo o no. Mientras limpiaba el segundo cristal, te he imaginado pidiéndome que volvamos a recuperar nuestra relación. Diciéndome lo loca que estoy y lo que me aprecias, provocándome mediante indirectas. Como en los viejos tiempos. O no tan viejos. Lo lejos que se ven las cosas cuando desvanecen... Al terminar la limpieza de las gafas, después de haberme pasado 3 segundos contemplando lo brillantes que estaban, he cogido el móvil y allá he ido. He abierto la tapa, he mirado el mensaje y: Publicidad.

Sí, sigo siendo la misma ilusa e ingenua que he sido siempre.

17/01/11

Oasis

La vida pasa ante nosotros como un desierto. Vamos caminando en busca de varios oasis, y mientras tanto hacemos un largo camino. Este camino es impotente, cuando no tenemos agua, pero también resulta entretenido cuando aparecen diferentes cactus y otras cosas por el estilo... O cuando oscurece y nos encontramos bajo la inmensidad en un escondite queriéndonos resguardar del frío intenso. Lo que pasa es que a veces el camino resulta un tanto monótono. Por eso, intentamos crear o buscar nuestros propios espejismos, antes de que lleguen por ellos mismos. Un día dije: "make things happen" (haz que las cosas pasen) y es lo que tratamos de hacer cuando nos aburrimos de lo que tenemos y queremos cambiar. Provocamos para que pasen ciertas cosas que pueden llegar a cambiar, o de cierto modo, alegrar ese momento de nuestra vida. Estos espejismos pueden tener consecuencias positivas o negativas, pero al menos tenemos asegurado que tan solo por unos minutos nos sentiremos diferentes, FELICES. Así son los oasis de nuestra vida. Lo que pasa es que muchos oasis también tienden a aparecer por su cuenta, sin ser llamados. A la larga, vemos con la vida que los que aparecen sin ser llamados pueden llenarnos tanto como los que los llamamos, y normalmente nos suelen hacer menos daño esos que aparecen porqué sí que los que andamos buscando.
Y es esto lo que te quería decir cuando te pedí que fueras mi oasis por 30 minutos. Sé que no me entendiste, últimamente cuesta cada vez más entenderme. Pero para mí todo estaba muy claro, me estaba ahogando en aquel momento, lo único que quería era que desapareciera el mundo, que se escapara y me quedara flotando libre por el espacio, sin rumbo fijo. Cosas imposibles. Por ello acudí a donde ti, y te pedí cobijo, un oasis. Tan solo por 30 minutos, pero lo necesitaba. Y aunque me pusieras cara de asombro y no entendieras muy bien lo que pasó por mi cabeza, me acogiste tal y como lo necesitaba. Sólo 30 minutos.
1800 segundos.

Y sí, así son las locuras de la vida. Y no, no tienen ningún sentido. Y sí, a veces no controlamos ni nuestros actos.

Primer día del año y

nosotros seguíamos con lo mismo de siempre: a emborracharnos y a la mierda con todo. Al fin y al cabo, la vida es demasiada cruda para asimilarla cuando estás sobria. Y quién sabe, a lo mejor deseamos el alcoholismo de una manera inconsciente, ¿o de una consciente? ¡No! Sácame otro trago que la noche es muy larga.

06/01/11

René Descartes

Pienso, luego existo.

03/01/11

¡Váyanse al carajo! :)

Nunca he estado tan confundida, nunca. En estos momentos me gustaría desaparecer del mundo. Y no volver en una temporada bien larga. Es decir, en un par de años. Pero no puedo hacer nada de esto hasta septiembre. No pensaba que la espera se iba a hacer tan larga. Si es que cada día tengo más claro que cuando termine de estudiar no voy a aparecer por este pueblo, que no voy a terminar aquí viviendo. Me gusta como hablan los del noroeste. Daría cualquier cosa por terminar allí en el anonimato. Y creo que en el fondo siempre he sido un alma solitaria. No necesito demasiadas cosas para vivir, pues cuando me pongo a la altura de los demás suelo tener la sensación de que me viene grande. Soy feliz con un par de detalles y punto. En vez de trabajar mi entorno trabajo más mi interior, y eso es lo que me ayuda a seguir. Así que creo que me voy a dejar de tonterías y voy a desaparecer para unos días, que en estos momentos solo puedo hacer eso.